Development action with informed and engaged societies
After nearly 28 years, The Communication Initiative (The CI) Global is entering a new chapter. Following a period of transition, the global website has been transferred to the University of the Witwatersrand (Wits) in South Africa, where it will be administered by the Social and Behaviour Change Communication Division. Wits' commitment to social change and justice makes it a trusted steward for The CI's legacy and future.
 
Co-founder Victoria Martin is pleased to see this work continue under Wits' leadership. Victoria knows that co-founder Warren Feek (1953–2024) would have felt deep pride in The CI Global's Africa-led direction.
 
We honour the team and partners who sustained The CI for decades. Meanwhile, La Iniciativa de Comunicación (CILA) continues independently at lainiciativadecomunicacion.com and is linked with The CI Global site.
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Música para la Reconciliación

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Este proyecto desarrollado por la Fundación Nacional Batuta (FNB) y financiado por el Ministerio de Cultura, tiene como objetivo garantizar el ejercicio de los derechos culturales y el desarrollo integral de 18.000 niños, niñas, adolescentes y jóvenes de Colombia que han sido víctimas del conflicto armado o que se encuentran en situación de extrema vulnerabilidad, mediante un programa de formación musical colectiva de ensambles y coros, con un destacado componente de atención psicosocial. Este proyecto inició en 2001, funciona en 131 centros musicales de 84 municipios ubicados en los 32 departamentos del país y entre sus beneficiarios directos se cuenta un importante porcentaje de población en condición de discapacidad, población afrocolombiana e indígena. Además de su gran impacto social, este programa busca que la formación musical impartida alcance altos estándares de calidad y que se genere una complementariedad con el Plan Nacional de Música para la Convivencia, así como una plena articulación de los distintos procesos de formación musical de Colombia. 

Los objetivos del proyecto son:

- Desarrollar competencias musicales, ciudadanas y cognitivas en los niños, niñas, adolescentes, jóvenes y adultos (alumnos del programa de Discapacidad, mayores de 23 años) beneficiarios del programa. 

- Ofrecer acompañamiento psicosocial a niños, niñas, adolescentes y jóvenes utilizando para ello un modelo de trabajo musical- psicosocial que busca una acción integral que favorezca su desarrollo. 

- Vincular y movilizar a las familias y a la comunidad inmediata alrededor de la formación musical y el goce efectivo de los derechos de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes beneficiarios del programa. 

- Trabajar en articulación con el Ministerio de Cultura y otras instancias del gobierno nacional y/o local para buscar el fortalecimiento y sostenibilidad del programa. 

- Mantener permanentemente a los niños, niñas, adolescentes y jóvenes beneficiarios del programa “Música para la reconciliación” en los Centros musicales Batuta, como un medio de prevención, protección y resarcimiento de sus derechos.

Existen dos componentes para el desarrollo del proyecto:

Componente de Iniciación musical (ensamble y coro): Dirigido a niños, niñas, adolescentes y jóvenes entre 6 y 17 años de edad. Este componente busca que los beneficiarios adquieran destrezas básicas para el desarrollo motriz, rítmico, auditivo, vocal, a través de la práctica instrumental y la lectoescritura musical, mediante la participación activa en agrupaciones de Ensamble de iniciación musical conformadas por 35 ó 40 participantes donde se trabaja, prioritariamente, el repertorio colombiano y latinoamericano.

Componente de Discapacidad, “potenciando la diversidad”: Este componente ofrece formación musical a niños, niñas, adolescentes y jóvenes en condición de discapacidad como una oportunidad para potenciar sus habilidades físicas, intelectuales, sensoriales y psicosociales; esta formación contempla el acompañamiento psicosocial y ocupacional al individuo y su familia y promueve la gestión institucional para contribuir a garantizar los derechos de esta población.

El componente desarrolla acciones que permiten la disminución de barreras actitudinales y el cambio de percepción frente a la discapacidad con el fin de favorecer la interacción grupal, el reconocimiento de la diferencia y el fomento de la independencia, para lograr la participación de las personas en condición de discapacidad en actividades escolares, productivas, lúdicas, de aprovechamiento del tiempo libre y la integración comunitaria.

 

Communication Strategies

El proceso de formación musical integral se basa en varios enfoques interrelacionados entre sí y que desarrollan distintas estrategias de participación:

Práctica musical colectiva: En consecuencia con el modelo Orquesta-Escuela, el quehacer musical y su producción están en el centro de la actividad. Esto implica permanente reflexión sobre el hacer y la aplicación de metodologías y técnicas orientadas a la solución colaborativa de problemas específicos, derivados de la práctica del repertorio.  De esta manera, los diversos ambientes de aprendizaje asociados al montaje de las obras permiten al estudiante desarrollar hábitos y adquirir sus competencias en contextos diversos y, a la vez, ofrecen múltiples oportunidades para ponerlas en práctica. Las salas de ensayo, las aulas de clase, los talleres y los espacios propicios para la práctica musical ante el público, constituyen ambientes esenciales para el ejercicio de los valores y para la autoevaluación permanente de los logros de cada estudiante. La interacción de estudiantes, profesores, colaboradores, padres de familia y miembros de la comunidad en dichos espacios, garantiza una relación viva y real de un aprendizaje orientado al ejercicio de los valores en contextos propios del campo musical.

Desde el punto de vista filosófico y social, se trata de un proceso que va del grupo al individuo y no del individuo al grupo. La orquesta, la banda, el ensamble, el coro, son ejemplos de sociedades organizadas, las cuales requieren de la participación constructiva de todos sus miembros, hacia la concreción de metas e ideales. El resultado artístico, como paradigma de logro social, hace relevantes los aportes de sus integrantes, a la vez que crea necesidades y oportunidades de desarrollo. 

Enfoque psicosocial: Este enfoque reconoce que las personas tienen recursos para asumir la vida con autonomía y libertad, siempre y cuando existan condiciones mínimas que garanticen el ejercicio de la ciudadanía. En este sentido, el acompañamiento psicosocial que brinda el programa genera: • Acciones para mitigar sufrimiento emocional: desarrollo de actividades que permitan generar contención emocional por los hechos vividos y potenciar capacidades en los niños, niñas, adolescentes y jóvenes y así favorecer los procesos de recuperación y restablecimiento de la dignidad y la autonomía. • Acciones de atención focalizada: implementación de un acompañamiento a los beneficiarios y familias que requieran una especial atención por sus características, necesidades e impactos, determinados mediante alertas frente a posibles situaciones de alto riesgo. • Acciones para ampliar la oferta: acercar la oferta institucional del territorio a las familias mediante el trabajo en red para contribuir al goce efectivo de derechos de la población vinculada al programa. • Acciones para promover el desarrollo de potencialidades individuales y colectivas a favor de la práctica musical colectiva. • Propiciar espacios para la reconstrucción de las identidades, memoria y el tejido social.

Enfoque de derechos: El enfoque basado en los derechos humanos se constituye en un marco de referencia para el proceso de atención integral de los beneficiarios de Música para la Reconciliación. Desde el punto de vista legal se basa en las normas internacionales y nacionales sobre derechos humanos y desde la mirada operacional, se orienta a la promoción y la protección de los derechos humanos. El propósito de la implementación de este enfoque es analizar las desigualdades que se encuentran en el centro de los problemas de desarrollo y corregir las prácticas discriminatorias y el injusto reparto del poder que obstaculizan el progreso en materia de desarrollo. (Naciones Unidas, 2006 p. 15).

En lo relacionado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible adoptados por las Naciones Unidas en 2015, el programa Música para la reconciliación es un aporte hacia el logro del objetivo de desarrollo No. 4 que plantea la garantía de una educación de calidad inclusiva y equitativa y la promoción de oportunidades de aprendizaje permanente para todos, así como hacia el logro de los objetivos de desarrollo No. 10 y 16 que buscan, respectivamente, reducir las desigualdades entre países y dentro de ellos y promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible.

Durante 2020, el programa Música para la reconciliación atendió más de 18.000 niños, a través de la formación virtual, radial y remota. Gracias a la alianza con el Ministerio de Cultura han llevado el poder transformador de la música a cada hogar.

Sources

Tomado de la página web de la Fundación Batuta