Reflexiones acerca de la comunicación y la promoción de la salud
Resumen
A la luz de la realidad actual, se determina que el proceso salud-enfermedad, no es un
proceso estático, sino al contrario, es un proceso continuo y cíclico, y con muchos
planos que es necesario tener en cuenta tanto en las actividades de Salud Publica
como en las actividades clínicas, ya que una persona puede estar en óptimo estado de
salud física, pero tener enfermedad o disconfort en otras esferas -como por ejemplo
ecológica- perceptible o no para ella misma, e incluso para los demás, pero que
ingresa en esta lógica. Estos aspectos son fuertemente considerados al momento que
empezamos a vislumbrar los factores de riesgo para una enfermedad X, en los que los
factores sociales, ecológicos, económicos, culturales etc., influyen en la acusación de
la misma, y no tan solo en una persona, sino en la familia y la comunidad.
Asimismo, la percepción de los problemas, que en el Ministerio de Salud está fundamentada en las estadísticas establecidas desde los Centros de Salud, determina que los problemas de salud de la población (especialmente la demanda y perfiles epidemiológicos) sean en algunos casos coincidentes y en otros discordantes con la percepción de los problemas de salud por parte de la población, lo que determina que los objetivos y planes del Ministerio estarían de espaldas a los de la población, permitiendo pues que la población se involucre poco o nada en el proceso, a menos que sea en el proceso de enfermedad. De allí se comprende perfectamente el gran aforismo de la población que acude tan solo cuando esta enfermo, y muy poco o nunca cuando esta sano, determinando asimismo que los Centros de Salud, sean eso: Centros de Asistencia para recuperarse de la enfermedad. Esto evidencia una clara acción de carácter curativo recuperativo y muy poco o casi nada preventiva, y menos promocional.
Asimismo, la percepción de los problemas, que en el Ministerio de Salud está fundamentada en las estadísticas establecidas desde los Centros de Salud, determina que los problemas de salud de la población (especialmente la demanda y perfiles epidemiológicos) sean en algunos casos coincidentes y en otros discordantes con la percepción de los problemas de salud por parte de la población, lo que determina que los objetivos y planes del Ministerio estarían de espaldas a los de la población, permitiendo pues que la población se involucre poco o nada en el proceso, a menos que sea en el proceso de enfermedad. De allí se comprende perfectamente el gran aforismo de la población que acude tan solo cuando esta enfermo, y muy poco o nunca cuando esta sano, determinando asimismo que los Centros de Salud, sean eso: Centros de Asistencia para recuperarse de la enfermedad. Esto evidencia una clara acción de carácter curativo recuperativo y muy poco o casi nada preventiva, y menos promocional.
Textocompleto
El año 2003, mientras laboraba como Director del Centro Médico San Francisco -
Cusco de EsSALUD (entidad prestadora de Seguridad Social en el Perú), así como
docente de la Facultad de Medicina Humana de la Universidad Nacional de San
Antonio Abad del Cusco, convocaron a una reunión en la ciudad de Lima promovida
por el Consorcio de Universidades, para desarrollar un plan de capacitación de
Comunicación en Salud.
Para estos fines presenté un currículo, pero lo hice para ver si era elegido o no, en realidad pensando en que tendríamos un viaje gratis a Lima, con hospedaje y alimentación, y asistiríamos probablemente a un evento más de los que ya estamos acostumbrados. <<¡Oh, qué buenas vacaciones!>>, fue la expresión que tuve.
Además, tomé en consideración que en mi ejercicio profesional orientado fundamentalmente a la Salud Pública (epidemiología), había tenido contacto y adquirido competencias en IEC, que se ocupa de mejorar las capacidades y por ende las estrategias de Comunicación en Salud; pensando evidentemente que el curso al que asistiríamos sería más de lo mismo, y por lo tanto nuevamente me pregunté:<<¿Podré estar en Lima para escuchar más de lo mismo, y de esa manera tener un nuevo paseo todo pagado?>>.
Cuando llegaron los resultados, me satisfizo conocer que había sido elegido y “premiado” con ello, y empecé a trazar mis estrategias, para tratar de escuchar una serie de charlas, probablemente de lo más bonitas, científicas, pero con gran componente teórico, pero que serían a la larga conceptualizadas por el suscrito como continuidad de las capacitaciones recibidas, además que me daría la oportunidad de incrementar las relaciones con profesionales de otros departamentos, intercambiar experiencias en salud, y proceder a <>. Al llegar y alojarme
en el Hotel el Condado, que contaba con todas las comodidades y especialmente
jacuzzi, me dije de inmediato: <>.
El inicio de nuestras actividades de capacitación estuvo marcado por las clásicas actitudes de intercambio de experiencias, presentaciones entre nosotros; pero conforme avanzaba el evento empiezo a observar y conceptuar nuevas maneras de comunicación entre las personas, mucho más personalizadas y -diré aquí- más aterrizadas, orientadas al intercambio de vivencias, de comunicación interpersonal, así como al intercambio de los roles de emisor y receptor en forma permanente, integrado con un respeto irrestricto entre ellos y hacia sus propias culturas, y una integración en este proceso de los conceptos de ciudadanía y género y muchas otras más. La relación de todo esto con la aplicación práctica de lo aprendido en nuestros lugares de origen, ocasionó en mí, como persona y profesional, un cambio radical de actitud hacia esta capacitación, y por tanto determinó en mí el afinar las antenas. Me di cuenta de que había ingresado en un nuevo desafío, un cambio de actitud, no tan solo en mi vida profesional y personal, sino fundamentalmente como integrante de una sociedad.
Creo finalmente en esta reflexión, que este cambio permanente de ricas experiencias comunicacionales, en algunos casos (si no puedo afirmar casi en todos) diametralmente opuestas a las del IEC, practicadas en forma continua y permanente desde el inicio de nuestras actividades del Consorcio, ha determinado también, que empiece a ver con otra óptica a la Salud Pública y especialmente a las actividades preventivo-promocionales, lo cual trato de sistematizar en las páginas siguientes.
Para estos fines presenté un currículo, pero lo hice para ver si era elegido o no, en realidad pensando en que tendríamos un viaje gratis a Lima, con hospedaje y alimentación, y asistiríamos probablemente a un evento más de los que ya estamos acostumbrados. <<¡Oh, qué buenas vacaciones!>>, fue la expresión que tuve.
Además, tomé en consideración que en mi ejercicio profesional orientado fundamentalmente a la Salud Pública (epidemiología), había tenido contacto y adquirido competencias en IEC, que se ocupa de mejorar las capacidades y por ende las estrategias de Comunicación en Salud; pensando evidentemente que el curso al que asistiríamos sería más de lo mismo, y por lo tanto nuevamente me pregunté:<<¿Podré estar en Lima para escuchar más de lo mismo, y de esa manera tener un nuevo paseo todo pagado?>>.
Cuando llegaron los resultados, me satisfizo conocer que había sido elegido y “premiado” con ello, y empecé a trazar mis estrategias, para tratar de escuchar una serie de charlas, probablemente de lo más bonitas, científicas, pero con gran componente teórico, pero que serían a la larga conceptualizadas por el suscrito como continuidad de las capacitaciones recibidas, además que me daría la oportunidad de incrementar las relaciones con profesionales de otros departamentos, intercambiar experiencias en salud, y proceder a <
El inicio de nuestras actividades de capacitación estuvo marcado por las clásicas actitudes de intercambio de experiencias, presentaciones entre nosotros; pero conforme avanzaba el evento empiezo a observar y conceptuar nuevas maneras de comunicación entre las personas, mucho más personalizadas y -diré aquí- más aterrizadas, orientadas al intercambio de vivencias, de comunicación interpersonal, así como al intercambio de los roles de emisor y receptor en forma permanente, integrado con un respeto irrestricto entre ellos y hacia sus propias culturas, y una integración en este proceso de los conceptos de ciudadanía y género y muchas otras más. La relación de todo esto con la aplicación práctica de lo aprendido en nuestros lugares de origen, ocasionó en mí, como persona y profesional, un cambio radical de actitud hacia esta capacitación, y por tanto determinó en mí el afinar las antenas. Me di cuenta de que había ingresado en un nuevo desafío, un cambio de actitud, no tan solo en mi vida profesional y personal, sino fundamentalmente como integrante de una sociedad.
Creo finalmente en esta reflexión, que este cambio permanente de ricas experiencias comunicacionales, en algunos casos (si no puedo afirmar casi en todos) diametralmente opuestas a las del IEC, practicadas en forma continua y permanente desde el inicio de nuestras actividades del Consorcio, ha determinado también, que empiece a ver con otra óptica a la Salud Pública y especialmente a las actividades preventivo-promocionales, lo cual trato de sistematizar en las páginas siguientes.
Fuente
Correo electrónico enviado a La Iniciativa de la Comunicación
Miembro del Consejo Directivo del IASP, organismo de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco (UNSAAC) conformado por prestigiosos Docentes de Las Facultades de Medicina Humana y Enfermería, además de Profesor de esta misma institución educativa.
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