Informe global sobre alcohol (Global Status Report on Alcohol)
Resumen
Este informe presenta la situación del consumo de alcohol como un factor que influye en la salud mundial y llama la atención sobre la necesidad de cuestionar lo que es globalmente conocido sobre el consumo del alcohol entre varios grupos de la población. Por ejemplo, el informe señala que existen cerca de 2 mil millones de personas por todo el mundo consumidores de bebidas alcohólicas y 76.3 millones con desórdenes diagnosticables de uso del alcohol. Desde una perspectiva de salud pública, la carga global relacionada con el consumo del alcohol, tanto en términos de la morbilidad como de mortalidad, es considerable en la mayor parte del mundo.
Ese informe consiste en dos secciones: la primera presenta una apreciación global y los análisis comparativos de la situación del alcohol en una base regional que usa los indicadores que se utilizan por el consumo de alcohol per- cápita y los modelos de abuso de alcohol así como las consecuencias sociales de uso del alcohol.
La segunda sección del informe presenta los perfiles de los países que reúnen la información necesaria sobre cada uno de estos indicadores; las tendencias en el adulto por el consumo del alcohol, así como el predominio de su abuso, impacto del alcohol en la la morbilidad y mortalidad por abuso del alcohol, y los costos sociales y económicos que le corresponden.
El informe concluye que el alcohol no es una materia ordinaria. Al tiempo que lleva connotaciones del placer y sociabilidad en las mentes de muchos, las consecuencias dañosas de su abuso son diversas y extensas. Según lo documentado en este informe, global, los problemas del alcohol ejercen un “peaje” enorme en las vidas y las comunidades de muchas naciones, especialmente en aquellas en vía de desarrollo. La investigación ha demostrado que al extrapolar de tendencias históricas, el papel del alcohol como factor importante en la carga de la enfermedad aumentará en el futuro. Resulta particularmente preocupante el aumento del promedio del volumen de bebida alcohólica ingerida por persona y el aumento del consumo en la gente joven (el informe presenta las estadísticas al respecto).
Finalmente, el documento destaca que una perspectiva global en política de alcohol necesita reconocer y considerar las características, los efectos y las consecuencias del uso del alcohol en diversas sociedades, pero centrarse y actuar en la meta de la salud pública, es decir, en reducir al mínimo el daño causado por haber bebido. Existen por lo menos dos dimensiones para el consumo de alcohol: volumen promedio y patrones de consumo de bebidas alcohólicas. Así, para evitar o reducir carga, ambas dimensiones se deben tomar en consideración.
* La Organización Mundial de la Salud, organismo de las Naciones Unidas especializado en salud, tiene como objetivo contribuir para que todos los pueblos puedan gozar del grado máximo de salud que se pueda lograr. La Constitución de la OMS define la salud como un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.
Ese informe consiste en dos secciones: la primera presenta una apreciación global y los análisis comparativos de la situación del alcohol en una base regional que usa los indicadores que se utilizan por el consumo de alcohol per- cápita y los modelos de abuso de alcohol así como las consecuencias sociales de uso del alcohol.
La segunda sección del informe presenta los perfiles de los países que reúnen la información necesaria sobre cada uno de estos indicadores; las tendencias en el adulto por el consumo del alcohol, así como el predominio de su abuso, impacto del alcohol en la la morbilidad y mortalidad por abuso del alcohol, y los costos sociales y económicos que le corresponden.
El informe concluye que el alcohol no es una materia ordinaria. Al tiempo que lleva connotaciones del placer y sociabilidad en las mentes de muchos, las consecuencias dañosas de su abuso son diversas y extensas. Según lo documentado en este informe, global, los problemas del alcohol ejercen un “peaje” enorme en las vidas y las comunidades de muchas naciones, especialmente en aquellas en vía de desarrollo. La investigación ha demostrado que al extrapolar de tendencias históricas, el papel del alcohol como factor importante en la carga de la enfermedad aumentará en el futuro. Resulta particularmente preocupante el aumento del promedio del volumen de bebida alcohólica ingerida por persona y el aumento del consumo en la gente joven (el informe presenta las estadísticas al respecto).
Finalmente, el documento destaca que una perspectiva global en política de alcohol necesita reconocer y considerar las características, los efectos y las consecuencias del uso del alcohol en diversas sociedades, pero centrarse y actuar en la meta de la salud pública, es decir, en reducir al mínimo el daño causado por haber bebido. Existen por lo menos dos dimensiones para el consumo de alcohol: volumen promedio y patrones de consumo de bebidas alcohólicas. Así, para evitar o reducir carga, ambas dimensiones se deben tomar en consideración.
* La Organización Mundial de la Salud, organismo de las Naciones Unidas especializado en salud, tiene como objetivo contribuir para que todos los pueblos puedan gozar del grado máximo de salud que se pueda lograr. La Constitución de la OMS define la salud como un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.
Fuente
Sitio Web de la Organización Mundial de la Salud.
Este informe presenta la situación del consumo de alcohol como un factor que influye en la salud mundial y llama la atención sobre la necesidad de cuestionar lo que es globalmente conocido sobre el consumo del alcohol entre varios grupos de la población. Por ejemplo, el informe señala que existen cerca de 2 mil millones de personas por todo el mundo consumidores de bebidas alcohólicas y 76.3 millones con desórdenes diagnosticables de uso del alcohol. Desde una perspectiva de salud pública, la carga global relacionada con el consumo del alcohol, tanto en términos de la morbilidad como de mortalidad, es considerable en la mayor parte del mundo.
Ese informe consiste en dos secciones: la primera presenta una apreciación global y los análisis comparativos de la situación del alcohol en una base regional que usa los indicadores que se utilizan por el consumo de alcohol per- cápita y los modelos de abuso de alcohol así como las consecuencias sociales de uso del alcohol.
La segunda sección del informe presenta los perfiles de los países que reúnen la información necesaria sobre cada uno de estos indicadores; las tendencias en el adulto por el consumo del alcohol, así como el predominio de su abuso, impacto del alcohol en la la morbilidad y mortalidad por abuso del alcohol, y los costos sociales y económicos que le corresponden.
El informe concluye que el alcohol no es una materia ordinaria. Al tiempo que lleva connotaciones del placer y sociabilidad en las mentes de muchos, las consecuencias dañosas de su abuso son diversas y extensas. Según lo documentado en este informe, global, los problemas del alcohol ejercen un “peaje” enorme en las vidas y las comunidades de muchas naciones, especialmente en aquellas en vía de desarrollo. La investigación ha demostrado que al extrapolar de tendencias históricas, el papel del alcohol como factor importante en la carga de la enfermedad aumentará en el futuro. Resulta particularmente preocupante el aumento del promedio del volumen de bebida alcohólica ingerida por persona y el aumento del consumo en la gente joven (el informe presenta las estadísticas al respecto).
Finalmente, el documento destaca que una perspectiva global en política de alcohol necesita reconocer y considerar las características, los efectos y las consecuencias del uso del alcohol en diversas sociedades, pero centrarse y actuar en la meta de la salud pública, es decir, en reducir al mínimo el daño causado por haber bebido. Existen por lo menos dos dimensiones para el consumo de alcohol: volumen promedio y patrones de consumo de bebidas alcohólicas. Así, para evitar o reducir carga, ambas dimensiones se deben tomar en consideración.
* La Organización Mundial de la Salud, organismo de las Naciones Unidas especializado en salud, tiene como objetivo contribuir para que todos los pueblos puedan gozar del grado máximo de salud que se pueda lograr. La Constitución de la OMS define la salud como un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.
Ese informe consiste en dos secciones: la primera presenta una apreciación global y los análisis comparativos de la situación del alcohol en una base regional que usa los indicadores que se utilizan por el consumo de alcohol per- cápita y los modelos de abuso de alcohol así como las consecuencias sociales de uso del alcohol.
La segunda sección del informe presenta los perfiles de los países que reúnen la información necesaria sobre cada uno de estos indicadores; las tendencias en el adulto por el consumo del alcohol, así como el predominio de su abuso, impacto del alcohol en la la morbilidad y mortalidad por abuso del alcohol, y los costos sociales y económicos que le corresponden.
El informe concluye que el alcohol no es una materia ordinaria. Al tiempo que lleva connotaciones del placer y sociabilidad en las mentes de muchos, las consecuencias dañosas de su abuso son diversas y extensas. Según lo documentado en este informe, global, los problemas del alcohol ejercen un “peaje” enorme en las vidas y las comunidades de muchas naciones, especialmente en aquellas en vía de desarrollo. La investigación ha demostrado que al extrapolar de tendencias históricas, el papel del alcohol como factor importante en la carga de la enfermedad aumentará en el futuro. Resulta particularmente preocupante el aumento del promedio del volumen de bebida alcohólica ingerida por persona y el aumento del consumo en la gente joven (el informe presenta las estadísticas al respecto).
Finalmente, el documento destaca que una perspectiva global en política de alcohol necesita reconocer y considerar las características, los efectos y las consecuencias del uso del alcohol en diversas sociedades, pero centrarse y actuar en la meta de la salud pública, es decir, en reducir al mínimo el daño causado por haber bebido. Existen por lo menos dos dimensiones para el consumo de alcohol: volumen promedio y patrones de consumo de bebidas alcohólicas. Así, para evitar o reducir carga, ambas dimensiones se deben tomar en consideración.
* La Organización Mundial de la Salud, organismo de las Naciones Unidas especializado en salud, tiene como objetivo contribuir para que todos los pueblos puedan gozar del grado máximo de salud que se pueda lograr. La Constitución de la OMS define la salud como un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.
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