II Censo Nacional Indígena de Población y Vivienda 2002. Pueblos Indígenas del Paraguay
El Segundo Censo Nacional Indígena, ejecutado por la Dirección General de Estadística, Encuestas y Censos (DGEEC) buscó obtener datos fiables de la situación demográfica y socioeconómica de los pueblos indígenas del Paraguay. El operativo censal indígena basó su metodología en el reconocimiento de la diversidad cultural, la plena participación de los pueblos indígenas (en todo el país realizaron el relevamiento de datos en sus respectivas comunidades) y en el acompañamiento activo de todas las instituciones indigenistas públicas y privadas. Con el fin de dar cumplimiento a la metodología descrita, la DGEEC se enfrentó a los siguientes desafíos:
• Ampliar el paradigma de la cantidad con el de diversidad.
• Aplicar un cuestionario especial que reúna variables acordes con la realidad indígena y permita comparabilidad con la boleta del censo general.
• Incluir un módulo especial para los pueblos indígenas dentro del cuestionario general, con el objeto de captar a la población indígena que estuviera fuera de sus comunidades.
Desde el inicio del operativo se vio la necesidad de generar y fortalecer la confianza hacia el trabajo censal de todos los sectores, en especial de los pueblos indígenas, como la mejor garantía para que el operativo fuera viable y redundara en beneficio de todos.
La participación indígena se dio inicialmente de la mano de sus representantes (líderes políticos y religiosos), y luego con la colaboración de otros referentes importantes, como maestros y agentes de salud, entre otros, hasta llegar a todos los miembros de la comunidad. Se buscó también la participación de las instituciones indigenistas, tanto del sector público como del privado, así como de las diferentes iglesias que trabajan o tienen presencia en las comunidades indígenas.
En síntesis, se procuró en todo momento superar los prejuicios, en especial de los indígenas y del sector privado, ante iniciativas impulsadas por un ente público y ante un proyecto tan amplio, ambicioso y complejo como es un Censo Nacional de Población y Viviendas. La apertura institucional representó un paso positivo en el relacionamiento respetuoso con los pueblos indígenas, si bien despertó al mismo tiempo insospechadas expectativas de parte de los indígenas hacia un trabajo que sólo se proponía realizar un empadronamiento censal.
El objetivo fijado desde el principio, de obtener datos fiables sobre la cantidad y condición sociodemográfica de los pueblos indígenas, quedaba superado, no en la meta propuesta, sino por la expectativa de los pueblos indígenas. De todos modos, se tuvo que reiterar permanentemente el objetivo inicial: un censo no era más que un instrumento para obtener resultados que servirían no sólo a los indígenas, sino a todos los sectores involucrados con los mismos. Por lo tanto, la colaboración entre todos sería de fundamental importancia para lograr las metas deseadas. De este modo, se preparó un amplio e intenso operativo que pudiera generar este proceso. La tarea de realizar un Segundo Censo Nacional Indígena ha dejado para la DGEEC una lección importante. Los pueblos indígenas ya no son meros objetos de análisis, sino sujetos activos que están aprendiendo a aplicar adecuadamente instrumentos de conocimiento ajenos a su cultura, pero con los que consiguen resultados auspiciosos y válidos para todos.
La búsqueda de la plena participación de los pueblos indígenas y el acompañamiento activo de todas las instituciones indigenistas públicas y privadas viene del reconocimiento pleno de las diversas culturas vigentes en el país. Se intentaba zanjar las diferencias existentes entre ambos sectores respecto a la manera de cómo trabajar con y para los pueblos indígenas del país.
La DGEEC conformó un equipo técnico que se encargó de planificar y ejecutar las actividades, propiciando instrumentos acordes a las pautas culturales de los pueblos indígenas. En este orden, se destaca la utilización de la oralidad como vehículo de difusión del operativo. La oralidad también quedó plasmada en los diversos lenguajes indígenas empleados, lo que hizo palpable la diversidad de las minorías étnicas del Paraguay.
Primeramente se realizó la traducción de los cuestionarios a los idiomas Nivaclé y Enxet Sur. Ambas traducciones fueron realizadas por indígenas, principalmente por maestros pertenecientes a estos pueblos. Los mismos fueron seleccionados por ser las etnias de mayor población en la zona chaqueña. Las primeras traducciones sirvieron de base para realizar versiones en otras lenguas indígenas. La experiencia del censo piloto mostraba la necesidad de contar con un instrumento oral para la comunicación durante el proceso. En total se hicieron doce traducciones, grabadas luego en estudio de radio por los propios indígenas. Para el efecto, se había contactado y seleccionado a indígenas de diversas etnias.
En muchas ocasiones esta tarea significó para los aborígenes viajes de ida y vuelta a centros urbanos, como Asunción, donde se llevó a cabo la mayor parte de la grabación. También colaboraron indígenas afincados en zonas urbanas periféricas. Se tuvo que ensayar durante varias horas para utilizar adecuadamente un medio tan importante, pero desconocido para la mayoría de los indígenas: el estudio de grabación radial. Para el trabajo técnico se contó con personas de primer nivel, especialmente capacitados para el relacionamiento con los indígenas, para obtener un buen resultado.
Población, exclusión, indígenas, derechos
La Dirección General de Estadística, Encuestas y Censos (DGEEC), elaboró un texto en ocasión de la presentación de los materiales de difusión del operativo censal indígena 2002. El documento está distribuido en cuatro capítulos: el primero contiene un breve resumen de las principales características sociodemográficas de la población indígena; el segundo reseña la justificación y el contexto histórico del Censo Indígena 2002, la metodología y conceptos utilizados, cuadro resumen de la denominación
histórica y actual de las etnias, y finalmente, el proceso del operativo censal; en el tercer capítulo se presentan los cuadros sobre población, y por último, en el cuarto capítulo se muestran los cuadros de vivienda y hogar. El anexo contiene los siguientes documentos: a) Instrumentos censales, b) Listado de población indígena por sexo y cantidad de viviendas por etnia, desagregado a nivel de comunidades, c) Glosario, d) Términos utilizados por las etnias indígenas y e) Reconocimiento al apoyo brindado.
Tomado de la página web de DGEEC (Documento II Censo Nacional Indígena de Población y Vivienda 2002. Pueblos Indígenas del Paraguay).
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