Criterios de programación para un canal infantil
La televisión pública en mi país está compuesta por tres canales, los cuales son financiados por el Estado a través de los impuestos. Los tres canales son de propiedad de 25 compañías, relacionadas con grupos sociales, religiosos y políticos. Mi compañía, KRO, fue fundada por un sacerdote en el año 1925 y es una de las más antiguas y la más grande del sistema. En el año 2000, comenzamos un canal para niños, el Canal 3, de emisión durante el día, con unas 600 horas de transmisión por año.
Aprovecho esta mañana para hablarles sobre los criterios para establecer un canal para niños; lo voy a hacer en términos muy generales, enunciando lo que yo creo que es importante al hacer televisión para niños, desde un punto de vista personal.
Los próximos tres días voy a liderar un taller sobre documentales para niños, especialmente para preescolares, en el cual vamos a producir documentales para esta audiencia. Solamente tenemos tres días para hacerlo y contamos con poco presupuesto; pero la tecnología favorece hoy mucho hoy las condiciones para hacer televisión. Esta es de la cosas fundamentales que aplico en mi trabajo: a pesar de que somos un país rico y tenemos mucho dinero para la televisión infantil, siempre quiero hacer televisión solamente con los recursos necesarios. Esa es la idea, es el contenido lo que viene primero y no el presupuesto. Esto representa en términos generales mi filosofía sobre la televisión para niños.
Actualmente estamos produciendo muchos programas, pero decidimos ubicarlos en dos bloque objetivos de audiencias:
Kindertijd KRO, un magazín para los preescolares - http://kindertijd.kro.nl/
Tien Plus!!!, para niños de más de ocho años, que ya pueden leer - http://tienplus.kro.nl/
En el mundo, hay mucha gente que lucha por la televisión de los niños, especialmente los canales independientes y es maravilloso venir acá a conocer a muchas de estas personas. He tenido la oportunidad de estar en diferentes países y es increíble que tanta gente esté dedicada a la televisión infantil. Y tienen razón, porque la televisión para niños es una herramienta de comunicación vital para el desarrollo social y cultural.
A pesar de que hay muchos nuevos medios, la televisión sigue siendo central para los niños; por ejemplo, con respecto a los juegos de video, ellos juegan una o dos horas al día, pero siguen viendo una o dos horas diarias de televisión, por lo menos, así pasa en mi país. La televisión todavía es una herramienta clave de comunicación, especialmente si tenemos en cuenta que los niños son la próxima generación; y yo pienso que la próxima generación siempre es la más importante, son el futuro del país. El resto de nosotros, ya somos historia pasada.
Los niños pueden experimentar y disfrutar la cultura y su entorno con la televisión; y por encima de todo, por medio de la televisión los niños pueden ser una inspiración para otros niños. Yo creo que esto es una cosa muy fuerte en nuestra programación de televisión: queremos ofrecer educación mediante inspiración. Que los niños inspiren a otros, eso es lo mejor y muchas veces los adultos también se inspiran con los niños.
Tal vez es el momento de darles un ejemplo; voy a mostrarles algo que hicimos para un magazín de niños a través del EBU (European Broadcasting Union Item Exchange), un sistema de intercambio entre 60 países a nivel del mundo, que se reúnen en un encuentro internacional al que llevan sus producciones para niños y pueden regresar a sus lugares de origen con 50 o 100 “ítems” que pueden utilizar gratis en su país. Esta muestra que les voy a mostrar fue llevada a casa por más de 40 países, lo cual me hace sentir muy orgulloso.
Veo muchas sonrisas, así que parece que los divirtió, pero les puedo decir que la primera vez que lo mostré en televisión, tuve muchas llamadas y cartas de los padres, diciendo que le habíamos dado un mal ejemplo a los niños. Me decían: ahora mi niño quiere cocinar!... Para mi, eso es lo mejor: que la televisión se convierta en un medio de inspiración. En lugar de echarme la culpa deberían estar contentos y felicitarme.
Realmente yo creo que podemos aprender tanto de los niños como ellos pueden aprender de nosotros; ellos tienen la mente abierta y el deseo de aprender, que es algo que nosotros perdemos durante nuestro viaje a la edad adulta.
Pero, ¿es suficiente simplemente hacer un programa de televisión para los niños? Yo diría que no. En este entorno de tantos canales, tantos retos y seducciones para ellos, tenemos que luchar duro para atraer la atención de los niños. Así que lo más importante es no sólo ofrecer programas, sino saber cómo ofrecerlos, pues la forma en que mostramos nuestra programación es más importante aún que el programa mismo. Un programa malo se puede volver un éxito con una buena programación, pero si es al revés, nadie lo mira. Quiero entrar en esto con más detalle.
Para mi hay dos dimensiones en la televisión para los niños, que es clave desarrollar si se quiere tener éxito: las cosas prácticas y el contenido. El contenido es lo más importante.
Primero que todo yo pienso que si usted quiere desarrollar un canal, un programa o un magazín, prodúzcalo, pero con una filosofía muy clara sobre los niños. Les voy a dar un ejemplo: yo critiqué mucho en la Cumbre Mundial en Londres, en el 98, un caso de la BBC. Ellos presentaron una agenda, en la que estaban incluidas las Tortugas Ninja, una serie animada muy violenta y decían que habían cortado una escena con espada y cuchillos. Pienso que esto es un error. La idea es producir algo a lo cual no se le tengan que quitar pedazos.
Yo pienso que trabajar con una filosofía muy clara es como tener un acuerdo o un contrato con su audiencia para que ellos entiendan quién es usted y que pueden esperar de usted. En cierta forma, usted debe crear algo predecible; esto puede sonar raro, porque si usted hace televisión quiere sorprender. Pero en cierta forma también los niños deben tener la sensación de que pueden controlar lo que observan, esto les da seguridad.
En el caso del video anterior, esta fue una historia de niñas que estaban haciendo un ponqué; nosotros lo observamos, fuimos testigos y esto fue una inspiración para los niños que lo vieron. Los que hacemos es seguir las historias de los niños, creer en su poder, no tener temor de trabajar con ellos, es decir, no ponerse a pensar que se ponen bravos, se cansan, los tengo que entretener, etc. Yo les sugiero que piensen en lo opuesto: qué pueden darme ellos, cuál es la parte positiva y qué pueden aportarme, para que lo puedan observar los otros niños; de esta forma uno obtiene historias maravillosas.
Eso lo aprendí de un psicólogo moderno de niños y se los voy a explicar mediante un ejemplo: si los niños van al odontólogo, este por lo general está de afán, porque hay muchas personas esperando ser atendidas; por esto siempre se dan turnos de apenas media hora. Así que el odontólogo le dice al niño: siéntese. Y comienza a trabajar. Con frecuencia, las cosas salen mal porque a los niños les da miedo, se asustan por la situación, la premura y porque sienten que el adulto, el odontólogo, está controlando la situación y es él quien decide el ritmo. Si usted cambia la situación y la pone al ritmo del niño, él se siente cómodo, se siente que controla la situación. El niño en el fondo sabe que es importante ir al odontólogo de vez en cuando, lo importante es la forma como se plantea la visita. Esto demuestra que si usted cree en el poder de los niños, la situación cambia totalmente.
A continuación les voy a mostrar otro ejemplo. Es un documental para preescolares con base en un formato de dos y medio minutos. Se trata de la forma como dos niños celebran el Día de Todos los Santos; es una historia real que encontramos y simplemente la registramos. Yo creo que esto es un buen ejemplo de la filosofía que yo desarrollé para KRO: una televisión con base en la creencia en la autonomía de los niños, en su poder, su capacidad para ser fuertes, para soportar situaciones y vivir sus vidas. Por eso es que nuestra filosofía de televisión para niños se llama “Los niños son el centro”, porque ellos son la parte principal de nuestros programas, el meollo.
A propósito de este ejemplo, les quiero presentar una serie de valores que hemos establecido en KRO y que seguimos en todos nuestros programas porque creemos que ayudan a lograr un mundo mejor:
- Los valores de la familia: todo el mundo es parte de una familia y esto es importante; afecta el resto de su vida.
- La cooperación y la amistad: sin estos elementos no se llega lejos en la vida.
- La espiritualidad: a pesar de que tenemos una historia católica, no somos un canal religioso, hacemos televisión general. Sin embargo, les damos a los niños historias para ayudarlos a desarrollar ideas y sentimientos sobre la vida y la muerte. Es importante tener en mente que aún los niños preescolares tienen espiritualidad; antes de hacer este tipo de programas, solamente se enseñaban a los niños las formas y los números, pero es una realidad que los niños tienen todos los sentidos muy desarrollados.
- El aprendizaje y las habilidades: aprender en la vida, da la posibilidad de hacer nuevas cosas.
- La expresión: quienes hacen televisión tienen el potencial de meter a los niños por el buen o el mal camino, porque ya sea explícita o implícitamente, toda programación da consejos y enseñanzas. Nosotros pensamos que debemos compartir las cosas buenas. No lo hacemos en forma implícita, sino explícita; siempre ponemos una fuerza orientadora hacia el bien en nuestros programas.
Es lo mismo que si usted comienza un canal para niños: nunca lo llame canal para niños, porque va a tener dificultad para que los niños de 8 años o más lo vean. Llámelo Nickelodeon, o de otra forma, que no sea “para niños”. Los niños pueden ser muy groseros, duros y crueles. Y dicen claramente si algo les gusta o no les gusta. Si hay un canal que se llama Jetix y uno que se llama canal para niños, van a querer ver el primero, porque no quieren que los llamen niños. Eso es algo muy importante que yo aprendí cuando trabajé para Kindernet, se llamaba canal para niños y tuvimos problemas para que los de 8 años y más lo vieran.
Otro ejemplo: la BBC comenzó dos canales, a uno lo llamó CBeebies, para dejar claro que es para los menores. El otro se llama CBBC. Como verán, no usa la palabra niños, esa expresión hay que evitarla. Antes de esto había un canal privado para los niños en el Reino Unido, que se llamaba El canal de los niños; se dieron cuenta que tenían problemas para que los niños mayores lo vieran. Entonces iniciaron un bloque distinto en su canal que se llamaba Trouble (Problemas) para atraer a los preadolescentes y les funcionó, pues los preadolescentes piensan: como yo me meto en problemas, me interesa.
Así que usted no debe forzar una moral, sino crear un espacio para que los niños sean ellos mismos. Ellos quieren averiguar, pero por sí mismos, solitos, no que les impongan el conocimiento. En ese sentido, lo que yo trato de hacer es evitar presentadores demasiado “sabelotodos” y en cambio, construyo programas alrededor de los niños, los dejo experimentar, los reto. Yo pienso que eso es lo que hacen los juegos de computadora y por eso les gustan tanto a los niños, porque tienen un reto, les plantean un desafío.
Les voy a mostrar un ejemplo de un programa que acabamos de transmitir. Se llama “Backstage” (Detrás de bambalinas). Es un programa sobre figuras del mundo de la música, populares entre los niños de 9 a 12 años. Queríamos aprender más sobre estos personajes, pero en lugar de tener a un presentador haciéndole preguntas a una estrella pop y situaciones clásicas de entrevista, desarrollamos un formato en el cual participan tres niñas de 15 años; dos niñas interactúan con la estrella y la otra al sitio donde la estrella debería estar haciendo su trabajo. El programa es una combinación de cortes entre estos dos escenarios. Prácticamente dejamos que las niñas decidieran todo, nosotros estábamos atrás, simplemente registrando. El resultado fue que muchas cosas inesperadas sucedieron, mucho mejores de lo que nosotros nos hubiéramos podido inventar.
Yo creo que esto fue muy educativo y muy experimental y que esta confrontación real no se logra cuando usted tiene un presentador adulto. Al final, las niñas consiguieron las respuestas que querían obtener. Para mí, uno de los factores de éxito, es que en este programa las niñas de 15 años no son muy profesionales, no están muy bien entrenadas, incluso cometen muchos errores. Esto produce el efecto de que quienes están viendo el programa en la casa sientan: yo también puedo hacer esto! Es una interacción muy buena la que se logra con la audiencia.
Otro aspecto importante para mi, es que yo pienso que los programas para niños deben estar integrados con los programas para adultos. En Holanda cometimos un error, pusimos todos los programas para niños en un canal, el Canal Tres y se fue creando una marca. Esto tiene sus ventajas. Sin embargo, el peligro es que si a los niños no les gusta la marca, se van de su canal.
Además, si los programas de los niños están integrados con los adultos en un canal general, las audiencias generales tal vez lo vean, porque ven este canal y el programa puede atraer su interés. Este no es el objetivo clave, pero también es importante que los adultos vean los programas de niños porque los inspiran y porque de esta forma pueden saber qué está pasando en el mundo de los niños. Así que si es posible, es mejor mantener una situación “multicanal”. Nosotros cometimos un error con esto y nuestra participación de mercado cayó de 20% a 12%. Para darles una impresión, Backstage logró una participación de mercado del 30%, es decir, casi triplicó la medida general.
Por otra parte, una vez usted tenga su programa en un canal, no importa si es de niños o no, debe dejar muy claro, cuál es la programación, el horario. Por ejemplo, el magazín para preescolares, Kindertijd, es todos los días a las 5 de la tarde. Los niños lo saben; es una especie de acuerdo con mi audiencia. Ellos saben dónde y a qué horas encontrarnos y el estilo de programas que ponemos allí. Lo más importante es entonces que la marca atraiga a los niños y en segundo lugar, tengo que sorprenderlos, darles las cosas que ellos esperan que yo les de, pero a la vez retarlos.
Me gustaría mostrarles como es el video de apertura de nuestro magazín escolar, para mostrar que incluso con algo tan corto como 20 segundos (que se van a mostrar todos los días) es importante pensar qué se quiere lograr, por qué y cuál es la relación que se quiere con los niños. Como ven en el video, nuestra filosofía está muy clara visualmente. Tomamos a los niños muy en serio, los vemos hacer cosas juntos y también individualmente; hay muchas capas, muchos niveles de ideas, detrás de todo esto. La música también es importante, no es la música tradicional, las típicas canciones infantiles; y finaliza con el sonido de sus propias voces.
Ya les expliqué un poco sobre la televisión pública en Holanda y sobre mi canal. Ahora me quiero referir a las nuevas tecnologías. Yo creo que se deben utilizar todas las tecnologías disponibles; no solamente el canal nacional o en el que usted emite, sino también el Internet, el teléfono móvil, eventos, todo lo que esté a la mano, para el mensaje que quieren llevar a los niños llegue efectivamente.
Viendo que el 80 o 90% de los hogares tiene Internet rápido en Holanda y la tecnología para hacer videos no es tan complicada ahora, nosotros recientemente comenzamos nuestro propio canal por Internet. Además, aprovechando que en los últimos años hemos producido muchos programas y tenemos todos los derechos, tomamos esta “biblioteca de programas”, los re-empacamos y los pusimos en este canal. Ahora solamente es a través de Internet, pero va a ser digital el año entrante. Lo interesante de este proyecto es que a través de Internet gente todo el mundo puede ver mi canal. La dirección es http://kindertijd.kro.nl/ y se llega por el enlace Kindertijdt kijken
Además es importante tener audiencia en todos los canales; antiguamente cuando usted sacaba un programa al aire, tenía una participación de un 90%; pero luego salieron nuevos canales y actualmente uno se debe sentir contento si tiene 5% o 10% de participación de mercado. Esto significa que es conveniente pasar los programas no sólo una vez, sino muchas veces, en diferentes formas.
Lo último que quiero contarles es que en Japón más del 50% de las personas ahora miran televisión a través del celular. Y a los niños especialmente les gusta tener este tipo de tecnología. Este es el nuevo desarrollo y hay que tenerlo en mente. Es algo bueno para concluir.
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